A partir de los 6 meses, poco a poco, el bebé va controlando mejor sus manos y todo su cuerpo. Ya es capaz de sentarse y pronto podrá gatear y desplazarse hasta alcanzar los objetos que llaman su atención.
Juguetes con ruedas que se muevan lentamente le ayudan a fomentar este sano deseo de exploración, incitándolo a gatear y desplazarse.
Del año en adelante se siente atraído por cualquier juguete que lo acompañe en su movimiento animándole a descubrir, investigar y explorar espacios cada vez más amplios.